SÑORES!!! AROLDIS CHAPMAN SUBIÓ A LA LOMITA EN MODO DIOS Y COBRÓ VENGANZA PONCHANDO 3

Aroldis Chapman continúa consolidándose como una pieza fundamental en el bullpen de los Boston Red Sox durante la temporada 2025 de las Grandes Ligas. En la noche del sábado 17 de mayo, el relevista cubano volvió a mostrar su calidad y temple en situaciones de alta presión, esta vez frente a los poderosos Atlanta Braves, en el segundo juego de la serie celebrado en el emblemático Fenway Park. Chapman, como en sus mejores tiempos, asumió la responsabilidad en un momento crucial y fue determinante para que los Medias Rojas se llevaran una importante victoria.

Con el marcador igualado a seis carreras por bando al inicio del noveno inning, Alex Cora no dudó en llamar a su cerrador estelar para enfrentar a la parte alta del orden ofensivo de los Braves, una de las más temibles en todo el béisbol. Chapman subió a la lomita y se enfrentó a cinco bateadores, dejando claro que su brazo zurdo sigue siendo un arma letal. Enfrentó primero a Matt Olson, a quien dominó con maestría tras dejarlo petrificado con un splitter perfectamente ubicado en la esquina externa del plato. Fue un inicio alentador para el cubano, quien mostró control y potencia desde el primer pitcheo.

El siguiente bateador fue Marcell Ozuna, quien demostró paciencia en el plato y logró sacar una base por bolas tras un conteo máximo. Sin embargo, el cubano no se dejó desestabilizar. Con Ozuna en primera, Chapman enfrentó a Sean Murphy, quien ingresó como bateador emergente. El máscara de los Braves fue víctima de la velocidad de Chapman y terminó ponchado con un foul tip que quedó en el guante del receptor. Con dos outs en la pizarra, Ozzie Albies conectó un sencillo que puso corredores en primera y segunda, elevando la tensión en el estadio.

Pero Chapman se crece en la adversidad. Con la presión al máximo, enfrentó a Michael Harris II, a quien le recetó un ponche fulminante con una recta de cuatro costuras que superó las 100 millas por hora. De esa manera, cerró su actuación sin permitir carreras, con tres ponches, un boleto y un hit en una entrada completa. Su dominante labor permitió a los Medias Rojas mantenerse con vida en el juego y preparar el terreno para el batazo decisivo.

En el cierre del noveno, Rafael Devers se convirtió en el héroe al mandar la pelota a las gradas, decretando la victoria por la vía del walk-off. Con ese jonrón, Chapman se apuntó la victoria y dejó su récord en tres triunfos y dos derrotas en lo que va de campaña. Además, bajó su efectividad a 2.12 y elevó su total de ponches a 25 en 19 apariciones, ratificando el extraordinario control y efectividad de su repertorio. Con los tres abanicados de la noche, Chapman también alcanzó la cifra de 40 ponches en su carrera ante los Braves, una muestra de su constante dominio frente a una de las franquicias más competitivas de los últimos años.

Esta actuación no solo fortalece su posición dentro del cuerpo de relevistas de Boston, sino que continúa aumentando su legado como uno de los lanzadores cubanos más influyentes de la historia reciente de las Grandes Ligas. Chapman demuestra que, pese al paso del tiempo, sigue siendo un cerrador de élite con la capacidad de cambiar el rumbo de un juego con su poderoso brazo.