William Scull no se ha quedado callado tras su combate ante Saúl “Canelo” Álvarez en Arabia Saudita, y sus declaraciones posteriores han causado revuelo en el mundo del boxeo. Luego de perder por decisión unánime ante el campeón mexicano, el púgil cubano ha salido a defender su actuación y, de paso, lanzar fuertes críticas a su oponente. Según Scull, el Canelo no fue capaz de imponer condiciones durante los 12 asaltos y no logró demostrar por qué es considerado uno de los mejores libra por libra del mundo.
“El Canelo no es nadie y no me demostró nada”, declaró Scull en una entrevista con el periodista Jorge Ebro. Estas palabras no solo reflejan su inconformidad con el resultado, sino también una percepción clara de que Álvarez no logró descifrar su estilo. Scull, quien se mantuvo en constante movimiento durante toda la pelea, recibió duras críticas por su estrategia, la cual fue interpretada por muchos como una forma de «correr» o evitar el combate directo. Sin embargo, el cubano defiende su táctica como una muestra de habilidad boxística y dominio del desplazamiento en el ring.
“En Cuba, a un boxeador que se te mueva tanto le cortan los pasos, te cortan el ring y no se te va. Ese hombre nunca me pudo controlar a mí”, enfatizó Scull, en clara referencia a la incapacidad del mexicano para acorralarlo. En su análisis, el cubano consideró que Canelo falló en una de las herramientas básicas para enfrentar a rivales con movilidad: la capacidad de cortar el ring. A pesar del amplio favoritismo de Álvarez antes del combate, el campeón no logró conectar con claridad ni imponer su pegada como acostumbra, lo que alimentó el debate posterior sobre si realmente ganó con solvencia.
Scull también se mostró autocrítico con su propio desempeño, reconociendo que pudo hacer más en los momentos decisivos del combate. “Me quedo con un buche amargo porque podía haber hecho más”, confesó. “Me faltó apretar un poco más en los últimos segundos”, agregó, señalando que su actuación no fue completamente satisfactoria desde su perspectiva. Aunque resistió bien los embates del mexicano y evitó caer en las combinaciones potentes, no logró capitalizar ofensivamente para convencer a los jueces o al público de que merecía otro resultado.
Las declaraciones de Scull han encendido las redes y dividido opiniones entre fanáticos y analistas. Algunos consideran que sus palabras carecen de humildad, mientras que otros le dan crédito por enfrentar sin temor a una figura tan consolidada como Canelo Álvarez. Lo cierto es que este combate dejó muchas interrogantes sobre el presente y futuro de ambos peleadores. Para Scull, el desafío ahora será demostrar que puede mantener el nivel ante otros rivales de elite y convertir esta experiencia en una plataforma para consolidarse en la élite del boxeo mundial. Por su parte, Canelo deberá replantear su estrategia frente a boxeadores escurridizos si quiere seguir dominando sin cuestionamientos.