Randy Arozarena continúa dejando su huella en la temporada 2025 de las Grandes Ligas, esta vez en un encuentro entre Seattle Mariners y Boston Red Sox que se llevó a cabo la noche del martes 22 de abril en el legendario Fenway Park. Aunque su actuación no comenzó de la mejor manera tras recibir un pelotazo, el cubano sumó un nuevo juego a su racha de embasado, consolidándose como una de las piezas más constantes de la ofensiva de los Mariners.
Arozarena, quien fue alineado como cuarto bate y jardinero izquierdo por el manager Dan Wilson, se enfrentó al abridor dominicano Brayan Bello, quien hacía su debut en la campaña tras estar en la lista de lesionados desde los entrenamientos primaverales. A pesar de abrir el turno con un strike, Bello lanzó un sinker de 96 millas por hora que impactó directamente en el protector del codo izquierdo del toletero antillano, desatando gestos de incomodidad por parte del pelotero.
A pesar del impacto, Randy mantuvo la compostura, soltó el bate en dirección al dugout de Seattle y caminó hacia la primera base, cumpliendo con la norma y, al mismo tiempo, extendiendo su racha de partidos consecutivos embasándose en las Grandes Ligas. Con este pelotazo, el cuarto que recibe en la temporada y el segundo en sus últimos cuatro compromisos, el cubano suma ahora 19 juegos consecutivos llegando a base desde el pasado 31 de marzo.
Esa racha lo coloca como el cuarto mejor en dicha categoría entre jugadores activos, solo superado por Aaron Judge (22), Fernando Tatis Jr. (22) y Kyle Schwarber (23). Este impresionante logro representa su segunda mejor marca personal desde que debutó en la MLB, quedando a tan solo un encuentro de empatar su récord previo, alcanzado en 2023 durante su paso por los Tampa Bay Rays.
Más allá del golpe, lo cierto es que Arozarena ha mostrado una enorme consistencia en su desempeño ofensivo. Ya sea mediante imparables, boletos o pelotazos, ha encontrado la forma de contribuir a su equipo, lo que demuestra su versatilidad y entrega dentro del terreno de juego. Además, este último impacto recibido lo coloca con un total de 75 pelotazos en su carrera dentro del béisbol de Grandes Ligas, cifra que lo posiciona como el sexto cubano con más golpes en la historia y en la casilla número 21 entre los jugadores activos de la liga.
La capacidad de Randy Arozarena para mantenerse en juego, aun en situaciones adversas como los pelotazos, lo ha convertido en una figura clave para Seattle Mariners, quienes continúan luchando por una buena posición en la tabla de la Liga Americana. Su garra, actitud y talento le han valido el respeto de fanáticos y compañeros por igual, y su racha actual lo pone en el centro de atención como uno de los bateadores más consistentes de lo que va de campaña.
Sin duda alguna, Arozarena sigue demostrando que está más que listo para seguir brillando en la gran carpa, incluso cuando el camino no comienza de la manera más cómoda.