El Scottsdale Stadium de Arizona fue testigo de una gran jornada en el Spring Training de las Grandes Ligas, cuando los San Diego Padres se enfrentaron a los San Francisco Giants el pasado 9 de marzo. En ese encuentro, el cubano Yuli Gurriel dejó claro que está decidido a ganarse un puesto en el roster del Opening Day con un sólido batazo remolcador que aportó a la victoria de su equipo.
El veterano nacido en Sancti Spíritus tuvo su primera oportunidad al bate en la misma primera entrada, enfrentando los envíos del derecho Jordan Hicks. En esa ocasión, con un compañero en primera base y dos outs en la pizarra, Gurriel conectó un rodado hacia la segunda base que terminó en out, poniendo fin a la entrada para los Padres. Sin embargo, su siguiente turno al bate mostró una historia diferente.
En la parte alta del tercer inning, nuevamente frente a Jordan Hicks, Yuli Gurriel tuvo otra oportunidad de aportar a la ofensiva. El marcador indicaba un 2-0 a favor de San Diego y no había outs en la entrada. Connor Joe se encontraba en la antesala, listo para anotar con cualquier conexión al campo. En cuenta de 1-0, Gurriel descargó un potente swing que mandó la pelota de línea hacia el jardín izquierdo, donde terminó internándose en lo más profundo. El batazo se convirtió en un doble, el segundo para el cubano en el actual Spring Training, impulsando a su compañero desde la tercera base y colocando el 3-0 en la pizarra.
Este batazo reafirma la consistencia de Yuli Gurriel en los entrenamientos primaverales. Hasta el momento, ha logrado embasarse en cinco de los siete encuentros que ha disputado con los Padres, además de registrar dos dobles, una carrera remolcada y una anotada en la pretemporada de 2025.
Gurriel, quien cuenta con una trayectoria envidiable en las Grandes Ligas y ha sido clave en la obtención de dos títulos de Serie Mundial (2017 y 2022), busca mantenerse en el más alto nivel del béisbol profesional. Su objetivo principal es conseguir un lugar en el roster de los San Diego Padres de cara al inicio de la temporada regular. Las opciones para el veterano pelotero parecen claras: podría ocupar el rol de bateador designado o ser una pieza de recambio en la primera base, ofreciendo descanso a Luis Arráez cuando sea necesario.
La experiencia y el talento de Gurriel lo convierten en un candidato sólido para formar parte del equipo en el Opening Day. A sus 39 años, sigue demostrando que puede aportar ofensivamente y ser una pieza valiosa en cualquier alineación. Su actuación en el Spring Training será clave para definir su futuro con los Padres, y, por lo que ha mostrado hasta ahora, tiene argumentos suficientes para quedarse con un puesto en la plantilla del equipo para la temporada 2025 de la MLB.