Sensacional KO del cubano Alberto Blas, Campeón Mundial en Miami

El nocaut estremeció Miami y devolvió al boxeo cubano a los titulares grandes. En una noche cargada de adrenalina, sangre fría y puños desnudos, Alberto Blas firmó una actuación demoledora que lo convirtió en campeón mundial y dejó claro que su nombre ya no puede ser ignorado. Bastaron apenas tres asaltos para que el cubano acabara con las aspiraciones del estadounidense Harold McQueen y se apoderara del título universal de la división súper pluma en la velada BKB 50. Desde el primer minuto, el combate prometió violencia pura… y cumplió.

La cita tuvo lugar el 31 de enero en el James L. Knight Center de Miami, escenario perfecto para una consagración que parecía escrita a golpes. Blas, conocido como “El Indio”, llegó con marca invicta y salió con su séptima victoria profesional, todas sin conocer la derrota. Pero más allá del récord, lo que impactó fue la forma: nocaut técnico, autoridad total y una superioridad que fue creciendo round tras round.

El inicio del combate mostró paridad. Ambos peleadores se estudiaron, midieron distancias y soltaron golpes con cautela. Sin embargo, a medida que avanzó el duelo, la movilidad, la precisión y la potencia del cubano comenzaron a marcar diferencias claras. En el segundo asalto llegó el primer aviso serio: un derechazo brutal envió a McQueen a la lona y encendió al público. Aunque el estadounidense logró reincorporarse, ya estaba tocado.

Blas olió sangre y no perdonó. En el tercer round volvió a derribar a su rival, quien, aunque se levantó nuevamente, ya no tenía respuestas físicas ni defensivas. Una combinación final, feroz y sostenida, obligó al árbitro a intervenir y detener el combate. El nocaut fue tan contundente como inevitable. El cinturón mundial ya tenía dueño.

La celebración fue explosiva. Alberto Blas levantó los brazos y confirmó su lugar en la élite del Bare Knuckle Boxing, sumando su segundo título mundial en boxeo a puños limpios. Ya antes había alcanzado la cima en otra organización importante, aunque su camino no estuvo libre de polémicas, tras ser apartado en el pasado por problemas disciplinarios. Esta vez, encontró en BKB la oportunidad de redención… y la aprovechó sin discusiones.

Hoy, el cubano reina nuevamente, pero deja una pregunta incómoda flotando en el aire: ¿estamos ante un campeón que merece una segunda oportunidad definitiva, o su carácter terminará siendo su rival más peligroso fuera del ring?