EQUIPO CUBA DEL CLASICO PIERDE SU MEJOR JUEGADOR DEL ROSTER – PROBLEMAS !!!!

El equipo Cuba vuelve a recibir un golpe duro rumbo al Clásico Mundial de Béisbol 2026 y la noticia ya genera preocupación entre los aficionados. Daysbel Hernández no estará con la selección nacional, confirmando otra ausencia sensible en un momento crítico de la preparación. A poco más de un mes del inicio del torneo, el panorama se complica y la lista de bajas sigue creciendo, elevando la presión sobre el cuerpo técnico y reduciendo el margen de maniobra desde el primer instante.

El lanzador derecho, considerado una pieza importante dentro del staff cubano, tomó la decisión de no participar en la cita mundialista para priorizar el Spring Training con los Bravos de Atlanta. A sus 29 años, Hernández busca enfocarse plenamente en su preparación dentro de la organización con la que ha trabajado durante las últimas tres temporadas, una elección que responde a la exigente realidad del béisbol profesional actual.

Oriundo de Pinar del Río, Daysbel Hernández acumula experiencia en el máximo nivel de las Grandes Ligas, algo que lo convertía en un brazo valioso para Cuba, especialmente en un torneo corto donde el uso del bullpen suele ser determinante. Su ausencia deja un vacío importante en un cuerpo de lanzadores que ya venía perdiendo profundidad y opciones confiables para enfrentar ofensivas de alto calibre.

Hernández no es un caso aislado. Se suma a una lista de jugadores que también optaron por no vestir el uniforme nacional. Entre ellos figuran el infielder Andy Ibáñez y el jardinero Andy Pagés, ambos con los Dodgers, quienes estuvieron muy cerca de integrar el roster. A ellos se añaden otros lanzadores del sistema MLB como Lázaro Estrada y Rafael Sánchez, pertenecientes a la organización de Toronto. Todos estaban proyectados como piezas con impacto real en los planes competitivos de Cuba.

Con cada nueva baja, el escenario se vuelve más complejo. Lo que hace semanas parecía un equipo con una base sólida de peloteros con experiencia internacional, hoy se asemeja a un rompecabezas difícil de armar. La salida de figuras clave obliga a replantear roles, ajustar estrategias y abrir espacio a jugadores de la Serie Nacional, quienes podrían tener ahora una oportunidad inesperada de integrar la nómina final.

El Clásico Mundial se juega en un contexto complicado para Cuba. Disputarse en plena antesala de la temporada de Grandes Ligas coloca a la selección en desventaja frente a países que logran alinear a sus estrellas sin tantas ausencias. No se trata de falta de compromiso individual, sino de decisiones profesionales en un calendario implacable.

A medida que se acerca el debut, la incertidumbre crece y las expectativas chocan con la realidad. Cuba sigue teniendo talento, pero cada baja reduce su margen de error en un torneo donde cada juego pesa como una final.

La pregunta que ya divide a los fanáticos es inevitable: ¿puede Cuba competir seriamente en el Clásico Mundial 2026 con tantas ausencias, o el proyecto está condenado antes de lanzar la primera bola?