Andy Cruz ha encendido el ambiente del boxeo profesional a pocas horas de uno de los combates más importantes de su carrera. El cubano subirá al ring este 24 de enero en Las Vegas para enfrentar al estadounidense Raymond Muratalla, actual campeón, en una pelea que no solo pone en juego un título mundial, sino también el respeto y la credibilidad de dos trayectorias que chocan en un punto clave. La previa se ha calentado luego de declaraciones del campeón que minimizaron al retador, palabras que el matancero no dejó pasar por alto.
Cruz dejó claro que no le molestan los retos deportivos, pero sí la falta de respeto. Para él, las opiniones de su rival cruzaron una línea peligrosa y, lejos de responder con insultos, eligió el camino que mejor conoce: el ring. Asegura que el único lugar donde se demuestra quién está listo es bajo las luces, con los guantes puestos y sin excusas. Su mensaje fue directo y cargado de seguridad, advirtiendo que subestimarlo puede convertirse en un error irreparable.
El boxeador cubano reconoce que esta no será una pelea sencilla. Sabe que Muratalla es un rival de nivel, pero insiste en que su preparación ha sido la más exigente de toda su carrera profesional. Habla de entrenamientos extremos, ajustes técnicos finos y una mentalidad enfocada al ciento por ciento en el objetivo. Para Cruz, cada combate es más duro que el anterior, y este, al ser por un título mundial, exigió un esfuerzo doble y una concentración absoluta.
Andy también entiende que una victoria cambiaría por completo su panorama. Convertirse en campeón implica atraer más miradas, más presión y rivales con hambre de destronarlo. Sin embargo, lejos de intimidarlo, esa responsabilidad lo motiva. Dice estar listo para cargar con ese peso y defender lo que considera suyo.
En medio de esta tensión competitiva, el cubano tuvo un momento especial al dedicar esta pelea a Emiliano Chirino, el entrenador que marcó su carrera amateur y que ya no está físicamente. Para Cruz, su presencia espiritual sigue siendo una fuente de fuerza y motivación en cada combate.
Con la fecha marcada y la expectativa al máximo, la pregunta queda servida para el debate: ¿está Andy Cruz listo para demostrar que el boxeo cubano profesional aún tiene un rey en ascenso o Muratalla lo regresará a la realidad más dura del ring?