ESTE SEÑOR CALENTÓ LA PELOTA CUBANA CON ESTE COMENTARIO !!! NO DEBIÓ DECIRLO

El béisbol cubano volvió a encenderse con una declaración que no pasó desapercibida y que rápidamente provocó debates intensos entre fanáticos y especialistas. Enrique Díaz, histórico jugador capitalino, aseguró sin titubeos que se considera el mejor segunda base de todos los tiempos en la pelota cubana, una afirmación que reavivó viejas comparaciones y puso su legado bajo la lupa pública.

El exinfielder, que defendió durante más de dos décadas la intermedia con Metropolitanos e Industriales, hizo la afirmación desde una postura personal, aclarando que se trataba de una opinión subjetiva. Según él, las comparaciones entre peloteros no pueden hacerse por épocas, ya que cada jugador compite en contextos diferentes. Sin embargo, esa explicación no evitó que sus palabras generaran controversia, pues al autoproclamarse como el mejor, inevitablemente se coloca por encima de figuras legendarias que marcaron otras etapas del béisbol nacional.

La trayectoria de Enrique Díaz es, sin dudas, una de las más extensas y productivas en la historia de las Series Nacionales. Debutó en 1987 y participó en 26 campañas consecutivas, algo prácticamente imposible de repetir en el contexto actual. Cerró su carrera con promedio ofensivo de .298, gracias a 2,378 hits en 7,983 turnos al bate, cifras que reflejan constancia y durabilidad.

Más allá del promedio, su nombre quedó grabado en los libros de récords. Es el líder histórico en triples con 99, una marca que dejó muy atrás a sus perseguidores. También domina el departamento de bases robadas con 726 estafas, superando ampliamente a figuras icónicas del béisbol cubano. A eso se suman 1,638 carreras anotadas, otro registro que lo colocó durante años en la cima, aunque hoy comienza a ser amenazado por otros veteranos aún activos.

No obstante, sus detractores señalan que su impacto no fue tan dominante en áreas como el poder ofensivo o las carreras impulsadas, aspectos que suelen pesar mucho cuando se habla de grandeza absoluta. Además, su afirmación lo enfrenta inevitablemente a nombres como Antonio Pacheco, Alfonso Urquiola o Rey Vicente Anglada, jugadores que también dejaron huellas profundas desde la segunda base y otras posiciones del cuadro.

La discusión está servida y divide opiniones dentro y fuera de la isla. ¿Los récords de longevidad y acumulación son suficientes para proclamarse el mejor de todos los tiempos, o el béisbol cubano ha tenido segundas bases más completos y determinantes que Enrique Díaz?