La carrera profesional de Yasmany Tomás entra en su tramo final y, con ello, se abre un escenario cargado de simbolismo y debate para el béisbol cubano. El estelar bateador habanero cerró su ciclo en la Liga del Pacífico de México tras la eliminación de los Cañeros de Los Mochis, equipo al que defendió durante cuatro temporadas y con el que vivió algunos de los mejores momentos de esta etapa final de su trayectoria. La derrota ante Tomateros de Culiacán no solo marcó el adiós de los sinaloenses a la contienda, sino también el último turno oficial de Tomás en la pelota profesional extranjera.
El propio jugador había adelantado meses atrás que la campaña invernal 2025-2026 sería la última de su carrera. Sus palabras, pronunciadas en la televisión cubana, dejaron claro que el retiro no sería improvisado, sino una decisión meditada. Para muchos aficionados, el final en México tuvo un sabor agridulce, pues su último turno al bate concluyó con un doble play, una imagen poco acorde con el poder ofensivo que lo caracterizó durante años, pero que también simboliza la crudeza con la que el deporte despide incluso a sus grandes figuras.
Su paso por el béisbol mexicano, sin embargo, fue sólido y respetable. Campeón con Cañeros en la temporada 2022-2023 y Jugador Más Valioso de esa contienda, Yasmany Tomás demostró que todavía podía marcar diferencias con el madero. Lideró el departamento de jonrones en dos campañas y dejó números globales que respaldan su impacto: promedio de .265, 40 cuadrangulares y 164 carreras impulsadas. Más allá de las estadísticas, su liderazgo y experiencia fueron ampliamente reconocidos por compañeros y fanáticos.
Ahora, la mirada se traslada inevitablemente a Industriales. Tomás aún tiene pendiente cerrar su ciclo con el equipo de sus amores en la Serie Nacional, un hecho que despierta expectativas y nostalgias. El retraso del calendario y la clasificación de los capitalinos a la postemporada abren la puerta a un posible “último baile” con los azules, un escenario que podría darle al slugger una despedida acorde a su legado dentro del béisbol cubano.
La interrogante, sin embargo, va más allá de la emoción: ¿debe Industriales apostar por Yasmany Tomás como figura clave en busca del título o aceptar que su presencia responde más al peso de la historia que a una necesidad competitiva real?