El futuro de Luis Robert Jr. con los Chicago White Sox ha comenzado a tomar un rumbo incierto tras la reciente firma del japonés Munetaka Murakami. La llegada de un bate de impacto como Murakami ha reactivado las conversaciones alrededor del jardinero cubano, quien ahora aparece con fuerza como una posible moneda de cambio en el mercado de Grandes Ligas.
Cabe recordar que a principios de noviembre la organización ejerció la opción del club para retener a Robert Jr. de cara a la temporada 2026 por un salario de 20 millones de dólares. En ese momento, todo indicaba que el antillano seguiría siendo una pieza central del proyecto, al menos durante buena parte del calendario. Sin embargo, desde los primeros días de la temporada baja comenzaron a surgir reportes que apuntaban a una alta probabilidad de que su nombre apareciera en negociaciones, un escenario que ahora parece intensificarse.
Con la firma de Murakami por dos temporadas y 34 millones, los White Sox han empezado a replantear la estructura de su roster. El objetivo es claro: ganar flexibilidad y reforzar áreas sensibles, especialmente el pitcheo. En ese contexto, Robert Jr. surge como un activo atractivo para otros equipos, tanto por su talento como por su contrato, que incluye una opción de club para 2027 por el mismo monto.
Se entiende que la gerencia, encabezada por Will Venable, evalúa seriamente utilizar al cubano para obtener profundidad en su cuerpo de lanzadores. Entre los equipos que han mostrado mayor interés figuran los New York Mets y los Cincinnati Reds, siendo el conjunto de Queens el que, hasta ahora, parece más decidido. Desde su oficina principal han dejado claro que buscan un jardinero de primer nivel, y Robert Jr. encaja perfectamente en ese perfil.
Más allá de las especulaciones, el valor del cubano en el mercado es innegable. Cuando la salud lo acompaña, aporta una combinación poco común de velocidad, poder y defensa. Aunque viene de una campaña con 33 bases robadas y 14 jonrones, ya demostró en 2023 que puede superar con facilidad la barrera de los 30 cuadrangulares, cuando conectó 38.
Además de Mets y Reds, otros equipos como San Diego Padres, Philadelphia Phillies y Pittsburgh Pirates siguen atentos a su situación. Ahora todo dependerá de qué tan agresivas sean las ofertas y de si Chicago considera que el retorno justifica desprenderse de uno de los talentos más completos que ha tenido en los últimos años.