EL BOXEADOR CUBANO WILLIAM SCULL QUEDÓ LOCO CON EL DINERO QUE LE REGALÓ CANELO ! ULTIMAS NOTICIAS

La carrera del boxeador cubano William Scull atraviesa un momento de tensión fuera del cuadrilátero, luego de confirmarse la ruptura definitiva con su entrenador Franquis Aldama, una relación que había sido clave en los mayores logros deportivos del pugilista. La separación, ocurrida en diciembre de 2025, no estuvo relacionada con resultados deportivos ni con diferencias técnicas, sino con desacuerdos económicos surgidos tras los últimos combates de alto perfil.

Durante varios años, Aldama acompañó a Scull en una etapa de crecimiento sostenido que lo llevó a consolidarse en el boxeo profesional internacional. Bajo su tutela, el matancero alcanzó el punto más alto de su carrera al conquistar un título mundial y, posteriormente, acceder a una de las carteleras más mediáticas del boxeo reciente, enfrentando a Saúl “Canelo” Álvarez en Arabia Saudita. Aquella pelea, más allá del resultado deportivo, representó un salto financiero importante para el cubano, quien ingresó una suma millonaria por concepto de bolsa.

Precisamente en ese contexto surgieron las fricciones. Aunque nunca se hicieron públicos los detalles exactos del reparto económico, trascendió que las expectativas iniciales sobre los ingresos eran considerablemente mayores a lo que finalmente recibió el boxeador. Esa diferencia, sumada a la necesidad de distribuir ganancias entre equipo técnico, promotores y otros compromisos, habría generado tensiones difíciles de manejar. La relación, hasta entonces sólida, comenzó a resquebrajarse hasta llegar a una ruptura definitiva.

Más allá del aspecto económico, la salida de Aldama representa un desafío deportivo inmediato. William Scull no se encuentra en un momento de transición tranquila, sino con un combate ya pactado para finales de enero ante un rival invicto, lo que obliga a una adaptación acelerada a una nueva dinámica de trabajo. En este tipo de deportes individuales, el entrenador no solo cumple un rol táctico, sino también psicológico, y cualquier cambio abrupto puede tener impacto directo en el rendimiento.

En medio de la incertidumbre, Scull ha comenzado a entrenar con apoyo de otro técnico cubano, aunque todavía no se ha definido si esa relación será permanente. El tiempo apremia y el margen de error es mínimo. Una derrota en el próximo compromiso podría frenar seriamente su proyección internacional y afectar futuras oportunidades económicas.

El caso de William Scull refleja una realidad frecuente en el alto rendimiento: cuando llegan los grandes escenarios y el dinero entra en juego, las relaciones más exitosas también se ponen a prueba. Su desafío ahora no solo será ganar en el ring, sino demostrar que puede mantener estabilidad deportiva en medio de decisiones complejas fuera de él.