EL CUBANO JOSE IGLESIAS TIENE OFERTAS MILLONARIAS DE LOS MEJORES EQUIPOS DE MLB

José Iglesias vuelve a aparecer en el radar de la Agencia Libre de MLB como uno de esos veteranos útiles que todavía pueden marcar diferencia dentro de un roster bien estructurado. A sus 35 años, el cubano no busca un contrato largo ni cifras descomunales, sino una oportunidad clara de mantenerse activo en Grandes Ligas durante la temporada 2026, algo que ha demostrado saber aprovechar cuando se le brinda espacio y confianza.

Durante la campaña 2025, Iglesias jugó más de 100 encuentros con San Diego Padres, mostrando que aún conserva reflejos defensivos, versatilidad en el cuadro y la capacidad de aportar contacto oportuno. Su perfil como utility sigue siendo atractivo para organizaciones que valoran experiencia, orden táctico y profundidad, especialmente en una liga donde las lesiones y la rotación constante de jugadores son parte del día a día.

Entre los equipos que aparecen como opciones reales destacan Baltimore y Boston. En el caso de los Orioles, el cuadro interior presenta interrogantes más allá de Gunnar Henderson, con posiciones que aún no tienen un dueño definitivo. Iglesias encajaría como una pieza de bajo costo capaz de competir por tiempo de juego y, al mismo tiempo, aportar estabilidad a un grupo joven que aspira a consolidarse en la Liga Americana. Su capacidad para cubrir varias posiciones sería un respaldo inmediato para la gerencia.

Boston representa un escenario cargado de simbolismo. Fue allí donde Iglesias debutó en MLB y hoy podría regresar como una solución puntual, especialmente si la organización no logra reforzar ciertas posiciones del infield con nombres de peso. Con roles bien definidos en el campocorto y la intermedia, su valor estaría en la rotación defensiva y en la posibilidad de asumir responsabilidades cuando se presenten ausencias o ajustes tácticos.

Tampa Bay también surge como un destino lógico, dadas sus constantes rotaciones y su tendencia a maximizar el rendimiento de jugadores versátiles con contratos modestos. Milwaukee y San Francisco aparecen como opciones menos claras, pero no descartables, sobre todo si se abre una competencia real por puestos que aún no generan plena confianza ofensiva.

En lo económico, las proyecciones apuntan a un acuerdo de una temporada, con cifras que podrían oscilar entre tres y cuatro millones de dólares, aunque tampoco se descarta un contrato menor con invitación a los entrenamientos primaverales. Iglesias ya ha demostrado que sabe abrirse camino desde ese escenario. En un mercado cada vez más exigente, su experiencia y adaptabilidad siguen siendo su mejor carta de presentación.