BUENAS NOTICIAS!! FEDERACION CUBANA CONFIRMA A CUBA PARA EL CLASICO MUNDIAL


La Federación Cubana de Béisbol confirmó oficialmente que Cuba asistirá al Clásico Mundial de Béisbol 2026, aunque su participación está sujeta a la obtención de visados y permisos migratorios para entrar a Estados Unidos. En un comunicado publicado por las autoridades deportivas, la federación aseguró que se alcanzó un acuerdo con los organizadores del torneo y que el período del evento —programado del 5 al 17 de marzo de 2026— será cumplido con la presencia del llamado “Team Asere”.

Sin embargo, el comunicado también dejó clara una condición: la concreción de la participación depende de que las autoridades estadounidenses expidan los visados correspondientes. La Federación instó a que ese proceso no se entorpezca por cuestiones ajenas a lo deportivo, reiterando que su deseo es competir con dignidad y representar al pueblo cubano en la cita internacional más importante del béisbol por selecciones.

El equipo que Cuba pretende llevar a Dubái y luego a Estados Unidos está basado en una pre-nómina de 50 peloteros, entre los cuales figuran varios con experiencia en Grandes Ligas y otras ligas profesionales. Nombres como Andy Pagés, Andy Ibáñez, Yoán Moncada, Yariel Rodríguez, Daysbel Hernández y Lázaro Estrada sobresalen en la lista, lo que sugiere una mezcla de juventud y veteranía que podría competir en el escenario mundial.

A pesar de estos avances, la composición del equipo ha estado marcada por decisiones que trascienden lo estrictamente deportivo. El gobierno cubano mantiene políticas que impiden la convocatoria de peloteros cubanoamericanos, incluso cuando estos han expresado su disposición a representar a Cuba. Un ejemplo es el campocorto Zach Neto, quien no recibió autorización para ser incluido en el roster, algo que ha generado críticas entre aficionados y especialistas por limitar el potencial competitivo de la selección.

Más allá de estas restricciones, la inclusión de jugadores activos de la MLB demuestra que el proceso de apertura iniciado en torneos anteriores continúa, aunque bajo una supervisión política estricta. El paso burocrático relacionado con la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos (OFAC) —necesario para que Cuba compita bajo jurisdicción estadounidense— parece avanzar sin obstáculos, según fuentes cercanas a la federación.

Con este panorama, Cuba camina hacia el Clásico Mundial 2026 con un equipo que combina talento internacional y figuras locales, pero también con limitaciones autoimpuestas que podrían influir en su techo competitivo. La gran incógnita que queda por resolver es hasta qué punto estas barreras no deportivas afectarán sus aspiraciones de lograr un resultado histórico.