El dinero del bono que recibió Andy Pagés revela que —a pesar de su mala postemporada— muchos dentro del entorno de Los Angeles Dodgers siguen creyendo en su valor, lo que expone cuán distorsionada puede estar la percepción de los fanáticos cuando la emoción impera.
Pagés tuvo una campaña regular sólida en 2025: bateó para promedio razonable, lanzó 27 jonrones, remolcó 86 carreras y fue uno de los jugadores de posición con mayor contribución ofensiva dentro del equipo. Esa consistencia le valió un bono por arbitraje que supera los US$ 500,000, nivel que lo coloca entre los 30 mejores compensados de la plantilla por ese concepto. Ese tipo de pago no se asigna a cualquiera: implica que la organización valora su aporte y espera que mantenga o mejore su nivel.
Pero cuando las luces se encendieron en la postemporada, Pagés quedó muy lejos de los ajustes esperados: un promedio de bateo bajísimo, OPS marcadamente débil, y turnos al bate donde no impactó cuando más importaba. Fue una serie de fallas tan repetidas que generaron una ola de críticas de parte de muchos fanáticos, que pedían su salida casi sin titubear.
Aquí es donde entra el contraste: el bono y su valor para la franquicia frente al juicio inmediato de la afición. El equipo —y su estructura de evaluación interna— vio en Pagés algo que muchos ignoraron: no solo el poder ofensivo y la producción que tuvo durante casi toda la temporada, sino también su juventud y su margen de mejora. Esa es la razón por la que decidieron cerrar filas con él y considerarlo parte del futuro, aunque sus números en octubre hayan sido decepcionantes.
Ese episodio demuestra lo fácil que resulta condenar a un jugador por una mala racha de apenas unas semanas, ignorando lo que logró en los meses anteriores. Pagés no es un recién llegado; su producción regular y su impacto lo hacen merecedor de confianza. El dinero del bono lo certifica: no es temporal, no es un experimento, es una inversión concreta por parte de una organización grande.
Por eso, aunque la fanaticada exija castigos o cambios drásticos tras una postemporada floja, conviene mirar el panorama completo. Pagés sigue en la mira de los Dodgers para 2026, y su trayectoria sugiere que, con disciplina y paciencia, podría volver a demostrar su valor. Criticarlo por un mal mes es comprensible. Rechazarlo tras una temporada entera de buenos números, sería un error de juicio.