El futuro de Luis Robert Jr. en las Grandes Ligas parece más incierto que firme tras la temporada 2025. Aunque los Chicago White Sox ejercieron su opción por 20 millones de dólares para 2026, un informe reciente sitúa al jardinero cubano entre los jugadores con un 50-60 % de probabilidades de ser cambiado en la próxima ventana de intercambios. Esa evaluación, realizada por analistas de referencia, subraya que pese al nuevo acuerdo, la organización podría ver una oportunidad de reestructurar su plantel y obtener valor a cambio del patrullero, especialmente considerando su historial reciente de altibajos y lesiones.
Robert Jr. tiene apenas 28 años, un perfil aún competitivo y conserva atributos que lo hacen atractivo: poder, defensiva dinámica y experiencia en los jardines. Sus campañas pasadas —especialmente la de 2023— mostraron su capacidad de impacto con un WAR cercano a 5.0, gracias a sus estadísticas ofensivas, velocidad y aporte defensivo. Pero los últimos dos años no han sido tan consistentes, lo que ha provocado dudas internas sobre su rendimiento proyectado y sobre el valor real que puede ofrecer en comparación con su contrato. Esa combinación de talento y riesgos ha hecho que su nombre aparezca entre los más cotizados para un intercambio, en un contexto donde muchos equipos buscan reforzar sus jardines con figuras de impacto.
Entre las franquicias que podrían entrar en la puja se mencionan a los Mets de Nueva York y los Yankees. Para los Mets, Robert Jr. representaría un complemento ideal al núcleo ofensivo que quieren reforzar, y podría asumir el jardín central como un jugador versátil con potencial de reactivación. En cuanto a los Yankees, la necesidad de asegurar un patrullero confiable toma relevancia, sobre todo si la continuidad de sus jardineros regulares no está garantizada. El salario anual de 20 millones de dólares resulta asumible para ambos conjuntos, lo que los coloca como los candidatos más factibles para intentar el fichaje si Whites Sox decide desprenderse de Robert Jr.
Para Chicago, esta situación representa un dilema: mantener a un jugador joven con historial probado, aún con altibajos, o capitalizar su valor mientras pueda seguir generando retorno en un canje. Para Robert Jr., el cambio podría significar una nueva oportunidad para revitalizar su carrera, demostrar que aún tiene mucho para dar y aprovechar un nuevo entorno. El invierno será decisivo: su destino podría definirse entre continuidad, ajuste o un salto a otra franquicia que crea en su talento renovado.