Edilse Silva rompe silencio sobre despido de Eddy Cajigal y reunión con peloteros de Santiago

La crisis que viven las Avispas de Santiago de Cuba durante la 64 Serie Nacional ha sido uno de los capítulos más tensos y dolorosos del campeonato. La destitución del director Eddy Cajigal, tras la utilización reiterada de jugadores impropios, dejó al equipo sumido en un ambiente de frustración y profundo cuestionamiento. Ante ese panorama, una de las voces más respetadas dentro del conjunto, Edilse Silva, decidió romper el silencio y ofrecer su visión sobre lo ocurrido, revelando el impacto real que tuvo esta situación dentro del vestuario.

Silva reconoció que cada episodio en el que se violaron las regulaciones del torneo fue especialmente duro para la plantilla. Perder juegos por causas ajenas al rendimiento deportivo y ver cómo oportunidades valiosas se esfumaban por decisiones mal tomadas afectó de manera directa la moral del colectivo. El veterano jugador explicó que esos momentos no solo generaron molestia, sino también un sentido compartido de responsabilidad. Aseguró que aunque muchos errores provinieron de la dirección, todos en el equipo sienten que deben asumir parte del peso de lo sucedido.

El experimentado zurdo describió la salida de Cajigal como un golpe difícil. Confesó que tras el último incidente ante Industriales, los jugadores buscaron al director para expresarle su apoyo y pedirle que terminara la temporada con ellos. Sin embargo, la decisión de removerlo ya estaba tomada por la dirección provincial, que consideró insostenibles las irregularidades acumuladas. Para Silva, esta separación no solo fue resultado de errores puntuales, sino también de la presión creciente de una afición exigente y dolida por la pérdida de puntos claves en la clasificación.

A pesar del ambiente complicado, Edilse Silva mantiene el optimismo. Confía en que las Avispas aún tienen herramientas para salir del bache y luchar por un puesto en los playoffs. Recordó que el equipo comenzó la serie con gran fuerza, liderando durante los primeros compases, prueba de que el talento y la capacidad de competir están presentes. Para él, la clave está en recuperar la motivación, corregir mentalmente lo ocurrido y enfocarse en entrenar con mayor intensidad para retomar el camino ganador.

El reto es grande: Santiago ocupa la oncena posición, con poco margen de error. Pero Silva insiste en que mientras exista compromiso y voluntad, la remontada es posible. El desafío será dejar atrás un pasado reciente que pesa demasiado y reencontrarse con la identidad competitiva que siempre ha distinguido a las Avispas.